La tarea es un concepto dinámico y operacional y en un grupo constituye la unidad de intervención. Se configura en una doble faz y se desarrolla en un proceso espiralado. Las fases son: explícita y otra implícita, en que lo pensado adquiere forma a través de lo afectivo. Una vez establecida la tarea, el grupo se ubica en un presente contínuo en un “aquí y ahora”.
La técnica del grupo operativo aborda a través del grupo el aprendizaje que es entendido en su totalidad, como un aprendizaje global y de carácter social, y se focaliza en el vínculo establecido o a establecer en la relación entre un grupo y sus miembros y la modalidad de enfrentamiento de una tarea determinada.Todo aprendizaje produce una vivencia de miedo a la pérdida y de miedo al ataque, estos son puntos importantes de resolución en el proceso de aprendizaje y dan cuenta de la resistencia al cambio existente en un grupo. El miedo ante la pérdida refiere al temor a perder las defensas neuróticas ya adquiridas. El miedo ante el ataque implica la búsqueda de pautas basadas en la huida, como resultado de un estado de mayor vulnerabilidad.
La modalidad de resolución de la tarea se despliega a través de la configuración de determinados roles. Los roles desempeñados constituyen un encuentro entre lo prescripto socialmente y la persona que asume el rol intentando conformarse a ese modelo (modalidad subjetiva). La estructura y la función de un grupo está dada por el interjuego de asunción y adjudicación de roles. En un nivel explícito, la diferenciación o distribución de roles equivale al proceso de división de trabajo y en un nivel implícito, a la delegación de ansiedades o situaciones conflictivas en determinados miembros del grupo.De ese modo, el emergente en un grupo refiere a lo que el grupo siente en un momento dado en relación a una situación determinada de su dinámica explícita.
El portavoz es el sujeto que por su verticalidad (su historicidad) como individuo, articula con la horizontalidad grupal (lo compartido por todos de manera consciente o inconscientemente) y puede denunciar el sentimiento del grupo, que llamamos “el emergente.”
Cuando verticalidad y horizontalidad se juntan, se constituye la operación del grupo y se encuentra cerca del aprendizaje de algo.La distribución de roles a nivel implícito es un mecanismo universal que pasa por el manejo de la ansiedad y la elaboración eficaz de las ansiedades. Hay situaciones donde la resolución no es eficaz. Por ejemplo, cuando surge un chivo emisario, este se vuelve depositario de ansiedades que responden a un conflicto grupal compartido. En contrapartida al chivo emisario se encuentra el líder. El líder es aquel que orienta la acción grupal y resuelve necesidades y objetivos.El chivo emisario puede devenir en saboteador. También puede surgir un líder de la resistencia al cambio, llamado saboteador “puro”, sin necesidad de pasar por el rol de chivo emisario. También se encuentra el líder de progreso que se sitúa sobre los vectores de pertenencia, cooperación y comunicación y presenta alguna explicación de las contradicciones del grupo.
lunes, 4 de febrero de 2008
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1 comentario:
Muy buena síntesis, Euge.
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