Empiezo, como siempre, por lo que no tiene traducción.
En el marco de más o menos quince años en que se le dá mucha manija a la cuestión de la creación de empresas, el emprendedorismo y la empresarialidad, salen unos franceses con una posición bastante interesante.
Se llaman Boutillier (Sophie) y Uzunidis (Dimitri) y son regulacionistas, o sea, amigos de nuestros amigos de toda la vida (Dallasta dixit) como por ejemplo Coriat, Boyer o Lipietz (recordemos que los regulacionistas explican la evolución económica a partir de las regulaciones o su carencia por parte de las instituciones y lo hacen particularmente a través de un estudio sistemático de las crísis económicas)
A partir de un análisis en términos de roles y funciones económicas, Boutillier y Uzunidis consideran que el emprendedor es un agente económico que tiene una función según el lugar que ocupa en la división social del trabajo, la cual se complejiza y profundiza a medida que evolucionan las tecnologías y los saberes.
En esta línea, sostienen que la función empresarial se inscribe en el contexto de socialización "irreversible" de la economía por parte del mercado.
El emprendedor contemporáneo ya no es más el emprendedor heroico que caracterizó la época de las revoluciones industriales, como lo veía John Peters (Barnes, comunicación personal, 2008).
Los autores enfatizan la importancia de los procesos de socialización y de las redes y señalan que grandes países como Estados Unidos y Japón, desde los años ’50 han promovido y creado instituciones destinadas a fortalecer las iniciativas individuales y la creación de empresas tanto por razones económicas como políticas (como por ejemplo proteger la democracia evitando la formación de empresas monopólicas).
Sostienen también que a fines de los años ’70, cuando la crisis económica se intensificaba, el estado francés promovió fuertemente la creación de empresas y su inserción en la economía nacional, en la medida en que las pequeñas empresas eran percibidas por los políticos como capaces de innovar y crear empleo.
En este sentido, para estos pibes, la creación de empresas se inscribe actualmente en un marco definido por las estrategias de externalización de las grandes empresas y por las medidas de política económica adoptadas por el estado, de ahí la expresión de "emprendedor socializado".
Los emprendedores actuales son "emprendedores socializados". Avalan entonces la idea de que el emprendedor contemporáneo no es solamente el emprendedor innovador en el sentido schumpeteriano del término, la pequeña empresa (en el sentido de Marx y de Marschall) acompaña el desrrollo del capitalismo de la gran industria y de las grandes finanzas.
A partir de estos desarrollos, los autores identifican diferentes tipos de emprendedores socializados por funciones económicas distintas: emprendedor tecnológico, emprendedor de proximidad y emprendedor tradicional.
Proximamente, detalles sobre la tipología.
sábado, 14 de marzo de 2009
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